Mirone está acusado de haber formado parte de la organización criminal del "jefe de los Van Gogh", hoy colaborador de justicia
David Charles Mirone, de 53 años, padece una enfermedad terminal y se encuentra exhausto tras años huyendo en Colombia. Según se informa, Mirone solicitó regresar a Italia para pasar los últimos días de su vida. No en prisión, sino como hombre libre. Esta solicitud podría abrir un nuevo capítulo judicial en torno a una figura que hasta ahora se había mantenido en un segundo plano dentro de la poderosa red criminal construida por el narcotraficante Raffaele Imperiale, cuñado de Mirone.
Imperiale, originario de la zona de Nápoles, es considerado por los investigadores como uno de los principales actores del narcotráfico internacional en los últimos años. El jefe de la droga de Campania dirigió durante mucho tiempo un vasto cártel que operaba directamente desde Dubái por Europa, Sudamérica y Oriente Medio. Coordinaba el tráfico de cocaína a escala global, moviendo enormes cantidades de dinero. Su apodo, "el jefe de los Van Gogh", surgió tras el hallazgo, en su poder, de dos cuadros robados del pintor holandés Vincent van Gogh. Tras su detención y extradición a Italia, Imperiale optó por cooperar con la justicia acogiéndose al programa de protección, comenzando a prestar declaración ante diversos fiscales italianos y europeos sobre los mecanismos del narcotráfico internacional y las redes criminales que conformaban su cártel.
En cuanto a su cuñado, Mirone presuntamente formaba parte de esa misma organización criminal, contribuyendo directamente al transporte de cargamentos de droga entre Sudamérica, Europa y Australia. Los investigadores creen que actuaba bajo las órdenes del grupo, supervisando las operaciones logísticas y el tráfico internacional. Su nombre figura en una extensa orden cautelar emitida en noviembre de 2022 contra decenas de presuntos miembros del cártel.
La investigación también se basa en material obtenido tras la brecha de seguridad de la plataforma encriptada Sky ECC, un sistema de comunicaciones utilizado por narcotraficantes y por organizaciones criminales de todo el mundo. Investigadores franceses interceptaron millones de mensajes, que posteriormente fueron compartidos con varias fiscalías europeas, incluida la italiana. Entre las conversaciones analizadas se encuentran las mantenidas entre Mirone e Imperiale. Uno de los mensajes incluye una selfie enviada por Mirone desde la cama de un hospital colombiano, tras una operación de riñón.
A pesar de la orden de arresto, Mirone, según se informa, nunca se entregó a las autoridades. Sin embargo, debido al deterioro de su salud, la situación podría cambiar. Su nuevo abogado ha obtenido una resolución de la Corte de Casación para reabrir el caso relativo a la medida cautelar, argumentando que en el pasado se produjeron irregularidades procesales en la tramitación de su recurso de apelación. El asunto será reevaluado por el Tribunal de Revisión de Nápoles, que decidirá si los cargos en su contra son lo suficientemente graves como para justificar la continuación de la prisión preventiva.
Según se informa, la defensa señaló varias clínicas romanas donde Mirone podría ser ingresado si se revoca la orden de arresto. El objetivo sería permitirle pasar sus últimos días en Italia, su país natal, sin estar detenido.
*Fuente: Il Fatto Quotidiano